La proficiencia en una lengua implica el desarrollo de diversas habilidades lingüísticas. Estas habilidades son la expresión oral, la expresión escrita, la comprensión auditiva y el dominio de la gramática. Quien tiene un buen desempeño en todas y cada una de las habilidades mencionadas es un hablante competente, esto es, un individuo que maneja con propiedad la lengua. Sin embargo, no todos tenemos los mismos talentos ni los mismos intereses. Esto trae como consecuencia que para algunos sea más fácil hablar en la lengua extranjera, para otros escribir, para a otros comprender lo que se escucha, etc. Por eso, se ofrecen cursos para ejercitar cada una de las habilidades.
VOLVER